Muestra sectorial

Despachos de abogados

Análisis del sector, estudio de herramientas y mapa de roles y riesgo, tal y como los producimos para un cliente — sobre una firma compuesta a partir de fuentes públicas. Donde el contenido cambiaría al escribirlo para su organización, va marcado como «Vuestro caso».

Análisis del sector — despachos de abogados

Firma compuesta a partir de fuentes públicas. No corresponde a ningún cliente real.

La firma tipo

El tamaño de referencia son entre 12 y 20 profesionales, aunque el patrón que sigue se reconoce igual en un despacho de 8 personas que en uno de 60: solo cambia cuántos de los puestos siguientes están separados o compartidos. Este análisis describe un despacho compuesto, construido a partir de ofertas de empleo, webs de despacho y perfiles públicos de LinkedIn — no de un cliente concreto. Ninguna firma real se nombra ni queda identificable.

Áreas de práctica. Civil y mercantil, laboral, penal y procesal-civil, con una línea de asesoramiento en protección de datos y cumplimiento normativo que ha crecido en los últimos años — la misma disciplina que estos despachos venden a sus clientes y en la que, como se verá, tienen deberes propios pendientes.

Organigrama. Un socio director, dos o tres socios de área, entre seis y diez abogados —divididos de forma informal entre quienes litigan y quienes asesoran—, uno o dos paralegales de documentación, una persona de administración y facturación, y un puesto de marketing y comunicación que en los despachos más pequeños del rango no existe como tal: lo asume un socio o se comparte con administración, y en los más grandes se combina un responsable interno con una agencia externa para la ejecución.

Quién dirige. El socio director tiene entre 45 y 60 años, formación jurídica tradicional y ninguna especialización técnica en IA. No es su trabajo saberlo: es su responsabilidad última. Cualquier escrito que salga del despacho lleva su nombre o el de un socio, aunque lo haya redactado un asociado con ayuda de una herramienta de IA generalista que nadie en el despacho ha evaluado ni acotado por escrito. Esa distancia entre quien firma y quien usa la herramienta es el punto de partida de todo lo que sigue.

Cómo se usa la IA hoy en este sector

La abogacía española no está esperando a decidir si usa IA: ya la usa, de forma extendida y mayoritariamente sin supervisión formal.

DatoCifraFuente
Profesionales de servicios jurídicos que ya usan aplicaciones de IA60%[fuente: CGAE, Libro Blanco sobre el uso de la IA en la Abogacía, presentado el 29-ene-2026, vía Noticias Jurídicas, comprobado el 2026-08-28]
De ellos, dicen tener un conocimiento profundo de cómo funcionan esas herramientas8% (29% conocimiento medio; la mitad admite un conocimiento bajo)[fuente: CGAE, Libro Blanco sobre el uso de la IA en la Abogacía, comprobado el 2026-08-28]
Declaran interés en recibir formación específica sobre estas herramientas65%[fuente: CGAE, Libro Blanco sobre el uso de la IA en la Abogacía, comprobado el 2026-08-28]
Asesores y despachos profesionales que usan IA a diario en su trabajo71% (66% más que el año anterior)[fuente: Wolters Kluwer, Barómetro de la Asesoría 2026, presentado el 30-jun-2026, comprobado el 2026-08-28]
Señalan la sobrecarga normativa como el principal reto del despacho64%[fuente: Wolters Kluwer, Barómetro de la Asesoría 2026, comprobado el 2026-08-28]
Empresas españolas que buscan eficiencia con IA, frente a las que miden su ROI89% / 10%[fuente: Adigital, informe IA en empresas españolas 2026, ya verificado en docs/estrategia/analisis-sectores.md]
Empresas que señalan "falta de conocimiento y capacitación" como barrera principal70%[fuente: KPMG, barreras de gobernanza de IA, ya verificado en docs/estrategia/analisis-sectores.md]
Empleados que usan IA en su trabajo sin que la empresa los haya formado46%[fuente: Cornerstone, mayo 2026, ya verificado en docs/estrategia/analisis-sectores.md]

La lectura conjunta importa más que cada cifra suelta. Quien ya usa la IA y quien dice entenderla bien no son el mismo grupo, y el segundo es una minoría dentro del primero: la mayoría de quien usa estas herramientas a diario no tiene forma de saber cuándo se está equivocando. Y la herramienta que usan casi nunca es jurídica: las cuatro resoluciones judiciales españolas documentadas hasta ahora por jurisprudencia inventada con IA tienen en común que el profesional recurrió a un asistente generalista, no a una herramienta con verificación de fuentes propia del sector legal (análisis completo en ventas/materiales/informe-sanciones-ia.md).

Las tres tareas donde más se usa y menos se controla

1. Investigación jurídica y redacción de escritos. Buscar jurisprudencia, resumir sentencias y redactar un primer borrador de recurso o demanda es, con diferencia, el uso más extendido de la IA generativa en despachos — y el que ya ha producido sanciones reales en España por citas y sentencias que no existían. El patrón común de esos casos no es la mala fe: es que nadie contrastó la cita generada contra una fuente oficial antes de firmar.

2. Resumen y tratamiento de documentación de cliente. Pegar un contrato, un expediente o un correo de un cliente en una herramienta de IA generalista para pedirle un resumen o una cláusula es rápido y, para quien lo hace, invisible: no se percibe como "compartir datos con un tercero", aunque legalmente lo sea. Entra de lleno en el secreto profesional de la abogacía, que se extiende a "todos los hechos o noticias" conocidos por razón de la actuación profesional y no tiene límite temporal [HN-21], y en las obligaciones del RGPD sobre quién trata los datos de un cliente y con qué garantías [HN-14] [HN-16] [HN-17].

3. Contenido y comunicación con clientes. Redactar publicaciones, boletines o respuestas a clientes con IA es cada vez más habitual, dentro y fuera del despacho — con agencia externa incluida. Es la tarea donde el riesgo es menos visible porque no toca un procedimiento judicial, pero la publicidad de la abogacía tiene límites tasados por su propia deontología [HN-07]: lo que se publica vincula al despacho y no puede contradecir esas normas, y citar a un cliente sin su autorización escrita está expresamente prohibido [HN-08]. Un adjetivo, una promesa de resultado o una mención a un cliente que la IA genera por defecto puede acabar publicado sin que nadie en el despacho lo haya decidido así.

Qué está en juego

El riesgo no es la multa. En los cuatro casos judiciales documentados en España por citas o jurisprudencia inventada con IA, la cuantía económica fue lo de menos: en dos de ellos hubo traslado al colegio de abogados a efectos disciplinarios, y los tribunales ya han fijado como doctrina que la supervisión humana es "el eje vertebrador" del uso profesional de la IA y que omitirla constituye una quiebra de un deber "indeclinable" (detalle completo en ventas/materiales/informe-sanciones-ia.md). Un despacho que presenta jurisprudencia inventada no pierde una cantidad de dinero: pierde la confianza del cliente y, con ella, la razón por la que ese cliente lo eligió.

El mismo patrón se repite en las otras dos tareas de riesgo. Un dato de un expediente introducido en una herramienta que no ofrece garantías sobre dónde reside o quién lo trata puede suponer un incumplimiento del deber de secreto profesional [HN-18] [HN-19] [HN-20] [HN-21], que en la abogacía se extiende a todo colaborador del despacho, no solo a quien firma [HN-21]. Y un texto de marketing generado por IA sin revisión puede convertirse en una promesa que el despacho tiene que sostener después, con nombre y apellidos, ante su colegio.

Hay que distinguir con precisión qué obliga la norma y qué es criterio de Epokan. El artículo 4 del Reglamento de IA obliga desde el 2 de febrero de 2025 a adoptar medidas de alfabetización en IA para el personal, teniendo en cuenta el contexto y el conocimiento previo de cada persona [HN-01] [HN-03] [HN-04]; es una obligación de medios, no de resultado, y el propio artículo aclara que no exige garantizar un nivel específico de conocimiento en nadie en particular [HN-02]. Nuestro criterio en Epokan —no una lectura literal del artículo— es que un despacho que puede mostrar que formó a su equipo por rol, con criterios claros de cuándo verificar una fuente, cuándo no introducir datos de un cliente en una herramienta y cuándo revisar un texto antes de publicarlo, está en una posición mucho mejor que uno que no puede mostrar nada de eso — no solo frente a un tribunal, sino frente al propio cliente que le confía su caso.

Fuentes

  • CGAE, Libro Blanco sobre el uso de la IA en la Abogacía, presentado el 29 de enero de 2026 — reproducido en Noticias Jurídicas: https://noticias.juridicas.com/actualidad/noticias/20831-abogacia-presenta-el-libro-blanco-sobre-el-uso-de-la-ia-en-la-profesion:-el-60-de-los-profesionales-ya-utiliza-aplicaciones-con-inteligencia-artificialnbsp;/ (comprobado el 2026-08-28)
  • Wolters Kluwer, Barómetro de la Asesoría 2026 (5ª edición), presentado el 30 de junio de 2026 — reproducido en Revista Byte TI: https://revistabyte.es/actualidad-it/despachos-profesionales-uso-de-la-ia/ (comprobado el 2026-08-28)
  • Adigital, KPMG, AWS, Cornerstone e INE — ya citados y verificados en docs/estrategia/analisis-sectores.md y docs/estrategia/analisis-mercado-2026-08-08.md
  • ventas/materiales/informe-sanciones-ia.md — las cuatro resoluciones judiciales españolas por jurisprudencia inventada con IA (documento interno ya verificado, agosto de 2026)
  • producto/biblioteca/nucleo/HECHOS-NORMATIVOS.md — HN-01, HN-02, HN-03, HN-04, HN-07, HN-08, HN-14, HN-16, HN-17, HN-18, HN-19, HN-20, HN-21 (verificados el 2026-08-28)
  • ventas/icp.md — perfil de cliente ideal del sector (verificado el 2026-08-20)

Estudio de herramientas — despachos de abogados

Este estudio no ordena herramientas por popularidad: parte del trabajo real de la firma tipo (00-analisis-del-sector.md) y solo después mira qué producto domina cada categoría en España. Invertir ese orden — mirar primero lo que aparece en un buscador — ha producido las cuatro citas jurídicas inventadas ya documentadas en este proyecto.

Cada dato de producto se ha comprobado en la web del propio fabricante y lleva fecha; cuando una condición relevante no está publicada: "no publicado, hay que preguntarlo antes de contratar".

Las cinco categorías, y por qué estas y no otras

Del trabajo diario de la firma tipo se derivan cinco necesidades: encontrar jurisprudencia y normativa aplicable; redactar y revisar escritos y contratos; localizar la documentación que el propio despacho ya tiene; convertir en texto lo que se dice en una vista o una reunión con cliente; y filtrar las consultas que llegan por la web antes de que ocupen tiempo de un abogado. Las tres primeras coinciden con las tareas de mayor riesgo del análisis del sector; las dos últimas son de uso más reciente.

Categoría: Búsqueda jurisprudencial y normativa

Para qué sirve: localizar sentencias, doctrina y normativa aplicable a un caso, resumirlas y, en las versiones con IA generativa, construir un primer argumento.

Herramientas que dominan en España: - vLex Vincent AI, con acuerdo confirmado con Cremades & Calvo-Sotelo en octubre de 2024. - Aranzadi La Ley, motor "Allegra" sobre su propio fondo jurisprudencial. - Lefebvre GenIA-L, módulo de investigación jurídica.

Criterios de elección:

HerramientaDónde residen los datosSi entrena con datos del clienteSi cita fuente verificableSi ofrece DPAProveedor europeo
vLex Vincent AIConfigurable por región (EE. UU., Australia o UE)NoSí, según su documentaciónNo publicado, preguntar antes de contratarNo: hoy es parte del grupo canadiense Clio; subprocesadores en EE. UU. (Google Cloud, OpenAI, AWS)
Aranzadi La Ley (Allegra)No publicado, preguntar antes de contratarNo: "no utilizamos tus consultas para entrenar el modelo"Sí: "muestra las fuentes en las que se basa"No publicado, preguntar antes de contratarGrupo europeo (Karnov), pero su IA se apoya en Azure OpenAI
Lefebvre GenIA-LNo publicado, preguntar antes de contratarNo publicado, preguntar antes de contratarSí: informes "con notas vinculadas a las fuentes originales"No publicado, preguntar antes de contratarSí, grupo Lefebvre-Sarrut; no identifica el modelo subyacente

Fuentes de la tabla, comprobadas el 2026-08-28: vLex (base de conocimiento en support.vlex.com; subprocesadores en trust.clio.com), Aranzadi La Ley (aranzadilaley.es/inteligencia-artificial), Lefebvre (lefebvre.es/tienda/ia-juridica).

Qué riesgo introduce: que "cita fuentes" se lea como "las fuentes son reales". En los cuatro casos ya citados nadie contrastó la cita antes de firmar (00-analisis-del-sector.md); ese riesgo se reduce, no se elimina, por usar un producto especializado en Derecho.

Cómo usarla sin meterse en un problema: pedir el DPA por escrito y preguntar qué modelo hay detrás, porque casi ninguna lo publica en su web comercial. Usar una de ellas sobre un expediente de cliente es encargar un tratamiento a un tercero [HN-15], que debe tratar los datos "únicamente siguiendo instrucciones documentadas del responsable" [HN-16].

Categoría: Redacción y revisión de escritos

Para qué sirve: generar un primer borrador de recurso, demanda o contrato, y revisar cláusulas o detectar inconsistencias sobre un texto ya escrito.

Herramientas que dominan en España: - Microsoft 365 Copilot, en licencia empresarial, no la de consumo. - Bigle Legal, asistente Libra dentro del gestor de ciclo de vida contractual.

Criterios de elección:

HerramientaDónde residen los datosSi entrena con datos del clienteSi cita fuente verificableSi ofrece DPAProveedor europeo
Microsoft 365 CopilotTráfico UE dentro del Límite de datos de la UE; Anthropic queda excluido de ese límiteNo, en licencia empresarialAporta referencias, aunque advierte que no garantiza exactitudSí, vía Anexo de protección de datosNo: usa OpenAI y Anthropic como subprocesadores, ambos de EE. UU.
Bigle Legal (Libra)"Servidores de la UE"No publicado con precisión, preguntar antes de contratarNo publicado, preguntar antes de contratarNo publicado, preguntar antes de contratarSí: BIGLE IBERIA S.L., sede en Barcelona

Fuentes de la tabla, comprobadas el 2026-08-28: Microsoft Learn (learn.microsoft.com/es-es/copilot/microsoft-365/microsoft-365-copilot-privacy), Bigle (biglelegal.com/es/productos/inteligencia-artificial). Precio de Bigle Legal: plan Starter 29 €/mes hasta 4 usuarios, plan Premium 49 €/mes de 5 a 9 usuarios [fuente: biglelegal.com/es/planes-bigle-legal, comprobado el 2026-08-28].

Qué riesgo introduce: es el uso más extendido de la IA generativa en despachos y el que menos se percibe como "compartir datos con un tercero" — pegar un contrato de cliente en el cuadro de texto es rápido e invisible.

Cómo usarla sin meterse en un problema: un borrador de IA no sustituye la revisión de quien firma. El secreto profesional se extiende a "todos los hechos o noticias" conocidos por razón de la actuación, sin límite temporal [HN-21] [HN-19], y la ley exige que el encargado suprima o devuelva los datos al terminar la prestación [HN-17] — qué cuenta como "terminar" en una suscripción mensual hay que fijarlo por contrato.

Categoría: Gestión y búsqueda documental del propio despacho

Para qué sirve: organizar el expediente de cada asunto y buscar en el fondo documental propio de cada cliente, no en jurisprudencia pública.

Herramientas que dominan en España: - Lefebvre LexON, con módulo de IA documental DocsIA. - NetDocuments, gestor documental en la nube con más de 7.000 clientes declarados.

Criterios de elección:

HerramientaDónde residen los datosSi entrena con datos del clienteSi cita fuente verificableSi ofrece DPAProveedor europeo
Lefebvre LexON (DocsIA)No publicado, solo describe un "servicio en la nube"DocsIA "solo se nutre de la base de conocimiento nativa de Lefebvre" para lo jurídico, pero también indexa y enriquece los documentos del despacho sin aclarar si eso reentrena el modeloNo publicado, preguntar antes de contratarNo publicado, preguntar antes de contratarSí, grupo Lefebvre-Sarrut
NetDocumentsRegiones por país, con centro de datos en Alemania para la UE, configurableNo publicado de forma explícita, preguntar antes de contratarNo aplica del mismo modo — es gestor documental, no motor jurisprudencialSí, con certificación ISO 27701 mapeada a RGPDNo: sede en EE. UU.

Fuentes de la tabla, comprobadas el 2026-08-28: lefebvre.es/tienda/software/programa-gestion-despachos-abogados-lexon, trust.netdocuments.com/certifications/gdpr y netdocuments.com/who-we-serve/law-firms.

Qué riesgo introduce: aquí se guarda el expediente completo: un fallo en los permisos internos — no en la herramienta — puede exponer el asunto de un cliente a alguien del despacho que no debería verlo, rompiendo la muralla entre asuntos con conflicto de interés.

Cómo usarla sin meterse en un problema: exigir por escrito en qué país queda alojado el expediente, y comprobar que el contrato recoge el deber de suprimir o devolver los datos al finalizar la prestación [HN-17]. La ley obliga a "hacer respetar el secreto profesional a sus colaboradores y asociados, así como al personal correspondiente y demás personas que cooperen con él en su actividad profesional" [HN-21], lo que incluye a quien administra los permisos del gestor documental.

Categoría: Transcripción de vistas y reuniones

Para qué sirve: convertir en texto el audio de una vista, una reunión con cliente o un dictado, con resumen automático.

Herramientas que dominan en España: - Microsoft Teams, transcripción nativa en la misma licencia de Copilot. - Otter.ai. - Fireflies.ai.

Criterios de elección:

HerramientaDónde residen los datosSi entrena con datos del clienteSi cita fuente verificableSi ofrece DPAProveedor europeo
Microsoft TeamsMismo régimen que Copilot: tráfico UE dentro del Límite de datos de la UENo, mismo compromiso que CopilotNo aplicaSí, mismo Anexo de protección de datosNo: empresa estadounidense
Otter.aiCómputo en EE. UU. (AWS); transferencias internacionales con cláusulas contractuales tipoSí, explícito: entrena su tecnología "on de-identified audio recordings and on transcriptions"No aplicaSí, para clientes con acuerdo Business/EnterpriseNo: Otter.ai, Inc., Delaware, EE. UU.
Fireflies.aiNo publica el país por defecto; ubicación preferida solo en plan EnterpriseLa web comercial lo niega, pero el propio DPA permite crear "Deidentified Data to improve" el producto — dos documentos con matices distintosNo aplicaSí, DPA públicoNo: Fireflies.ai Corp., EE. UU.

Fuentes de la tabla, comprobadas el 2026-08-28: Microsoft Learn, otter.ai/privacy-policy, fireflies.ai/security y fireflies.ai/data-processing-agreement.

Qué riesgo introduce: estas herramientas suelen unirse a la reunión como un participante visible ("bot"), lo que exige el consentimiento de todos los asistentes — incluido el cliente— antes de llegar a dónde se almacena la grabación.

Cómo usarla sin meterse en un problema: pedir consentimiento expreso de todos los presentes antes de activar cualquier bot, y en una reunión cubierta por secreto profesional [HN-18] [HN-19] [HN-20], verificar si el proveedor entrena con esas grabaciones: de las tres opciones, solo una lo descarta sin matices en su contrato.

Categoría: Atención al cliente y captación

Para qué sirve: un chatbot en la web del despacho que cualifica la consulta antes de que llegue a un abogado, agenda una primera cita o responde preguntas frecuentes.

Herramientas que dominan en España: - Landbot, constructor de chatbots con IA, empresa española.

Esta categoría es la que menos herramientas confirmadas ha dejado. Varios proveedores anuncian "chatbot para despachos" con cumplimiento RGPD y servidores europeos, pero ninguno publicaba, como Landbot, condiciones verificables de residencia de datos, DPA o entrenamiento con conversaciones de cliente: lo que no se puede confirmar no entra en esta ficha.

Criterios de elección:

HerramientaDónde residen los datosSi entrena con datos del clienteSi cita fuente verificableSi ofrece DPAProveedor europeo
LandbotGoogle Cloud en la región europea (Bélgica, "west-1"), según su centro de ayudaNo publicado, preguntar antes de contratarNo aplica (chatbot conversacional)Sí, DPA descargableSí: Hello Umi S.L.

Fuentes de la tabla, comprobadas el 2026-08-28: Landbot (help.landbot.io, landbot.io). Precio de Landbot: plan gratuito con 100 chats/mes, Starter 32 €/mes con facturación anual (40 €/mes sin descuento), Professional 80 €/mes con facturación anual (100 €/mes sin descuento) [fuente: landbot.io/pricing, comprobado el 2026-08-28].

Qué riesgo introduce: un chatbot de captación es la puerta de entrada del despacho y recoge datos personales — a veces sensibles— antes de que exista una relación cliente-abogado formalizada y, por tanto, antes de que exista secreto profesional.

Cómo usarla sin meterse en un problema: el aviso de privacidad debe informar de la finalidad antes de que el visitante escriba, y hay que definir por contrato qué ocurre con las conversaciones que nunca llegan a convertirse en cliente: esos datos siguen bajo el DPA firmado con el proveedor aunque el caso no se acepte.

Qué obliga la ley y qué es criterio de Epokan

Todo lo anterior con referencia [HN-xx] es texto normativo verificado, no una lectura nuestra. Lo que sí es criterio de Epokan es este orden de trabajo: exigir las cinco columnas de la tabla anterior por escrito antes de firmar, y no solo cuando el proveedor las publica por iniciativa propia. Ningún artículo obliga a pedirlo en ese formato; es, sencillamente, la única forma de comparar dos propuestas con los mismos criterios en vez de con el argumentario comercial de cada una.

Fuentes

vLex, Aranzadi La Ley, Lefebvre, Microsoft Learn, Bigle Legal, NetDocuments, Otter.ai, Fireflies.ai y Landbot — fuentes y fechas en cada tabla. producto/biblioteca/nucleo/HECHOS-NORMATIVOS.md — HN-15 a HN-21. 00-analisis-del-sector.md — firma tipo y tareas de riesgo (Task 8).

Mapa de roles y riesgo — despachos de abogados

Cómo se decide el riesgo de un puesto

El riesgo de un puesto no sale de una impresión sobre cuánta IA usa la persona que lo ocupa, sino de tres preguntas que se aplican por igual a los siete roles de este mapa:

  1. ¿El trabajo del puesto toca decisiones sobre personas? Contratar, evaluar el desempeño, asignar un caso o cualquier decisión que afecte a la posición de alguien —cliente, empleado o contraparte— pesa más que una tarea puramente administrativa.
  2. ¿El resultado sale del despacho? Un borrador que se queda dentro, para que otra persona lo revise antes de moverlo, arriesga menos que un escrito que se presenta en un juzgado, un correo que llega a un cliente o una publicación que ve cualquiera.
  3. ¿Hay alguien que lo revise antes de firmarlo o publicarlo? Es la variable que más mueve el riesgo real: la misma tarea, con IA, es de riesgo bajo si alguien la contrasta contra la fuente antes de firmar, y de riesgo alto si nadie lo hace. Los cuatro casos judiciales españoles ya documentados en 00-analisis-del-sector.md comparten precisamente esto — no la mala fe, sino la ausencia de un contraste antes de firmar.

Un puesto es de riesgo alto cuando las tres respuestas empujan en la misma dirección: toca personas o su posición, sale del despacho y no hay revisión estructural que lo pare antes. Cuando solo una o dos empujan en esa dirección, el riesgo baja a medio; cuando el trabajo es interno, no decide sobre nadie y pasa por delante de otro par de ojos antes de moverse, es bajo.

El mapa

Cada fila aplica las tres preguntas anteriores al trabajo del puesto tal como se estipula para la firma tipo que perfila 00-analisis-del-sector.md. La columna "Módulos" remite al núcleo: N1 (qué exige el artículo 4), N2 (cómo falla la IA generativa), N3 (confidencialidad y secreto profesional), N4 (supervisión humana) y N5 (evaluación y trazabilidad). No todos los roles necesitan los cinco con la misma profundidad — eso es justamente lo que muestra esta tabla.

El volumen de datos de cliente que pasa por un puesto —como ocurre en R4— pesa en qué módulo necesita, no en su nivel de riesgo: ese nivel sale solo de las tres preguntas anteriores, nunca de cuánta información maneje el puesto por volumen.

Las respuestas de las tres columnas centrales —decisiones sobre personas, si el resultado sale del despacho, si hay revisión antes de firmar— son estipulaciones de la firma tipo, no hallazgos sobre un despacho real: no existe ninguno al que observar, porque la firma se construye a partir de fuentes públicas. Están puestas para mostrar cómo el criterio de las tres preguntas produce un nivel de riesgo, no como un dato verificado sobre nadie en particular. En un diagnóstico real esas respuestas las da el propio despacho, y suelen ser distintas de las de aquí: averiguarlas puesto a puesto es precisamente el trabajo que no se puede hacer desde fuera.

Respuestas de la firma tipo. En un diagnóstico real las da el despacho.

RolTareas con IA¿Decisiones sobre personas?¿Sale del despacho?¿Hay revisión antes de firmar?RiesgoMódulos
R1 Socio directorSupervisión estratégica; revisa o redacta con IA informes de gestión y, en despachos pequeños, piezas de marketing antes de que salgan con su firmaSí — contratación, evaluación, asignación de casosA vecesNo siempre: es él quien suele revisar el trabajo ajeno, y el suyo rara vez pasa por otro socioMedioN1, N4, N5
R2 Abogado procesalInvestigación jurisprudencial y redacción de un primer borrador de recursos, demandas y escritos con asistentes de IA generalista o jurídicaIndirectamente — el resultado afecta al cliente y a la contraparteSí, directamente: se presenta ante un juzgadoNominal: el escrito lo firma un abogado, pero el plazo procesal presiona a no contrastar cada citaAltoN1, N2, N4
R3 Abogado de asesoramientoResumir contratos y expedientes de cliente, redactar cláusulas y dictámenes con ayuda de IA generalistaIndirectamente — afecta a la posición contractual del clienteSí, al clienteSí, habitualmente pasa por el socio de área antes de enviarseMedioN2, N3, N4
R4 Paralegal o documentaciónLocalizar y organizar documentación del propio despacho, indexar expedientes en gestores documentales con IANoNo, es trabajo internoSí, el abogado del caso revisa lo que se le entregaBajoN1, N3, N5
R5 Administración y facturaciónRedactar correos y facturas, apoyo administrativo con IA generalistaNoRara vez, y cuando sale es facturación rutinariaSíBajoN1, N3
R6a Marketing internoRedactar publicaciones, notas y contenido para web y redes con IA generativaIndirectamente — no decide sobre un caso, pero sí sobre la reputación del despacho y sobre información de clientes reales que queda publicadaSí, es su función: todo lo que produce es públicoDepende del despacho: en los más pequeños lo revisa el mismo socio que lo redactaAltoN1, N2, N3, N4, N5
R6b Marketing externalizadoLa agencia usa IA para redactar y programar contenido publicado con la marca del despachoIndirectamente — igual que R6a: sí sobre la reputación del despacho y la información de clientes que queda publicadaSí, con la marca del despacho, aunque lo escriba un terceroDebe haberla: un supervisor interno debe aprobar antes de publicarAltoN1, N2, N3, N4, N5

Los dos puestos de mayor riesgo

Los dos puestos de mayor riesgo son el abogado procesal (R2) y el marketing del despacho, en cualquiera de sus dos modelos (R6a y R6b). No es una impresión: son los únicos puestos en los que las tres columnas centrales del mapa empujan en la misma dirección al mismo tiempo.

En la firma tipo, el abogado procesal toca la posición del cliente y de la contraparte, el resultado sale del despacho hacia un juzgado —no hacia una bandeja de revisión interna— y la revisión que existe es nominal, porque el plazo procesal presiona a firmar sin contrastar cada cita contra una fuente oficial. Es exactamente el patrón que ya ha producido sanciones reales en España, documentado en 00-analisis-del-sector.md.

En la firma tipo, el marketing comparte las mismas tres respuestas, con una particularidad: no decide sobre un caso, pero sí decide sobre la reputación del despacho y sobre información de clientes reales que queda publicada; sale del despacho por definición —es su función—; y la revisión que debería existir es, en la práctica, la variable más frágil de las dos versiones del puesto: en R6a porque a menudo la asume el mismo socio que redacta, sin un segundo par de ojos; en R6b porque quien redacta ni siquiera es plantilla del despacho, lo que obliga a construir una revisión que no existe por defecto. De ahí que el marketing merezca su propia sección.

R6 — Marketing y captación, en sus dos modelos

Por qué se desdobla. Hay despachos que llevan el marketing dentro y otros que lo tienen externalizado con una agencia. El modelo híbrido es hoy el dominante: un responsable interno que custodia la marca y la relación con los socios, más una agencia para la ejecución especializada. Las fuentes del sector sitúan en torno a 300-400 horas anuales de actividad de marketing el punto a partir del cual el recurso interno se amortiza frente a la agencia: es el dato que permite a un socio director situarse en uno u otro modelo. En una firma de 8 a 14 personas el puesto rara vez existe puro: se comparte con administración o lo asume directamente un socio, como recoge 00-analisis-del-sector.md. Esto no cambia el análisis de riesgo: cambia quién necesita el módulo, no si hace falta.

El marco deontológico, común a los dos modelos. Los límites de la publicidad de la abogacía están tasados en el Estatuto General de la Abogacía Española (arts. 19 y 20) y en el Código Deontológico de la Abogacía Española (arts. 6 y 7) [HN-07]: no incitar al pleito, no prometer un resultado y no referirse a clientes propios sin su autorización escrita. Este último límite —el que más tensiona con el contenido generado por IA— tiene redacción literal en el Código Deontológico, art. 6.3.e, que prohíbe "la referencia a clientes sin su autorización escrita", en línea con el art. 20.2 EGAE [HN-08]. Y la publicidad, una vez hecha, vincula al despacho: no puede contradecir esas normas, porque "el ejercicio de la Abogacía en régimen de libre competencia habrá de ser compatible en todo caso con el cumplimiento riguroso de las normas deontológicas de la profesión" [HN-08].

Por qué este rol es de riesgo alto y no medio. Por tres razones, una de fondo, otra de estructura y otra de contenido.

Primera: la IA generativa produce por defecto justo lo prohibido [HN-08]. Pedirle a un asistente generativo un texto sobre "el caso que ganamos la semana pasada" tiende, por defecto, a nombrar el caso, a prometer un resultado parecido para el próximo cliente y a usar un tono que roza la incitación al pleito — exactamente lo que el marco deontológico anterior prohíbe. La mitigación no es dejar de usar IA en marketing, sino tres controles concretos: doble aprobación antes de publicar cualquier pieza, verificación de toda afirmación de resultado frente al expediente real, y un registro de qué piezas se generaron con IA y quién las revisó antes de que salieran.

Segunda, y es el hallazgo que sostiene toda esta sección: el artículo 4 no protege solo a la plantilla del despacho. Su alcance subjetivo cubre a "su personal y demás personas que se encarguen en su nombre" del funcionamiento y la utilización de sistemas de IA [HN-04] —es decir, no solo a quien trabaja en el despacho, también a terceros que actúen por su cuenta, como un proveedor externo de marketing que opere IA en su nombre [HN-04]. Externalizar el marketing no externaliza la obligación. El despacho responde igualmente de lo que publique su agencia, aunque no la haya redactado nadie de la plantilla. Y si la agencia trata datos personales de clientes para esa ejecución, hace falta un contrato de encargado de tratamiento que ofrezca garantías suficientes [HN-15] y que contemple expresamente el uso de IA en esa relación — no basta con un contrato de servicios genérico que no lo mencione.

Tercera: usar un caso real del despacho como material de contenido sigue siendo una filtración aunque se cambien los nombres. Un asunto es reconocible por el importe, el juzgado, la fecha o el sector del cliente, y esa identificabilidad es justo lo que el límite de referirse a clientes sin autorización escrita busca evitar [HN-08].

A quién se forma. No a la agencia: no es plantilla del despacho y el módulo no puede imponerle nada por vía de formación. Se forma al supervisor interno que aprueba el contenido antes de que salga —socio o gerente, según el tamaño del despacho—, porque es a esa persona a quien corresponde parar una pieza antes de publicarla, no a un tercero externo al que solo se le puede exigir por contrato. Ese supervisor necesita entender cómo falla la IA generativa por defecto —el mismo fallo de la primera razón anterior— para revisar con criterio lo que le entrega la agencia, no para aprobarlo a ciegas.

Los aprendizajes propios de R6a. Quien redacta y publica directamente necesita, además de los módulos generales, dos aprendizajes concretos: qué puede y qué no puede entrar en un prompt cuando el material de partida es un expediente del propio despacho, y una lista de comprobación deontológica breve que repasar antes de publicar cualquier pieza, en vez de fiarse de una lectura libre del texto que entrega la IA.

El módulo, ampliado. Además de formar al supervisor interno, el módulo se ofrece como extensión con cláusulas de referencia para el contrato con la agencia. Los aprendizajes propios de esta extensión son: cómo auditar a la agencia antes de contratarla o al renovarla —qué herramientas de IA usa, si entrenan sus modelos con los datos del despacho, dónde residen esos datos—; qué exigir por contrato, incluida la cláusula de encargado de tratamiento con mención expresa a la IA; cómo revisar una pieza generada con IA antes de que salga con la marca del despacho, con una lista de comprobación breve en vez de una lectura libre; y qué evidencia pedirle a la agencia para dejarla en el expediente del despacho —qué pieza generó IA, con qué herramienta y quién la aprobó.

Qué obliga la ley y qué es criterio de Epokan

El artículo 4 obliga a "adoptar medidas para apoyar" la alfabetización en IA de quien opera estos sistemas por cuenta del despacho, incluida la agencia de marketing [HN-04]; es una obligación de medios, no de resultado, y el propio artículo aclara que "esta obligación no exige que los proveedores o los responsables del despliegue garanticen un nivel específico de alfabetización en materia de IA de ninguna persona en particular" [HN-02]. La ley no dice cuántos módulos necesita cada rol, ni con qué profundidad, ni quién debe formarse cuando el marketing está externalizado.

Ese reparto —qué rol necesita qué módulo, con qué intensidad, y por qué se forma al supervisor interno y no a la agencia— es criterio de Epokan, no una exigencia literal de la norma. Este mapa apuesta por diferenciar el riesgo puesto a puesto, en vez de dar el mismo temario a los siete roles por igual, porque es la manera más práctica de convertir una obligación de medios en algo que un abogado o un gerente puedan aplicar el lunes por la mañana: saber en qué momento parar a contrastar una cita, en qué momento no pegar un expediente en una herramienta abierta, y quién firma la última revisión antes de que algo salga del despacho.

Fuentes

  • Reglamento (UE) 2024/1689, art. 4 — [HN-01] [HN-02] [HN-04], verificado el 2026-08-28.
  • Estatuto General de la Abogacía Española (RD 135/2021), arts. 19, 20 y 20.2, y Código Deontológico de la Abogacía Española (2019), arts. 6.3.e y 7.1 — [HN-07] [HN-08], verificado el 2026-08-28.
  • Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD), art. 28.1 — [HN-15], verificado el 2026-08-28.
  • producto/biblioteca/nucleo/HECHOS-NORMATIVOS.md — filas HN-01, HN-02, HN-04, HN-07, HN-08 y HN-15, comprobadas el 2026-08-28.
  • 00-analisis-del-sector.md — firma tipo, tareas de mayor riesgo y casos judiciales documentados.
  • 01-estudio-de-herramientas.md — herramientas asignadas a cada puesto en este mapa.

Fichas de rol

R1 — Socio director

Especificaciones del puesto

El socio director lleva la supervisión estratégica del despacho: decide sobre contratación, evaluación de desempeño y asignación de casos, y firma o autoriza lo que sale con el nombre de la firma. En un despacho de tamaño medio no lleva expedientes en primera línea todos los días, pero revisa el trabajo de otros socios y asociados antes de que se mueva, redacta informes de gestión para la propia dirección y, en las firmas más pequeñas, revisa —a veces también redacta— las piezas de marketing que salen con su firma cuando no existe un R6a diferenciado. Es la persona que decide qué herramientas de IA entran en el despacho y con qué condiciones, aunque no siempre sea quien más las usa día a día.

Dónde entra la IA en sus tareas

Para los informes de gestión, el socio director usa las mismas herramientas de redacción que el resto del despacho —Microsoft 365 Copilot en licencia empresarial o el asistente Libra de Bigle Legal— pero con un uso distinto: no parte de un expediente de cliente, sino de datos internos del despacho (facturación, carga de trabajo, indicadores de cada área), lo que baja el riesgo de confidencialidad frente al mismo uso en manos de un abogado de expedientes. En los despachos pequeños donde también asume marketing, entra además en la revisión de piezas generadas por IA generativa antes de publicarlas con su firma. Su papel más importante, frente al resto de puestos, no es generar contenido sino decidir qué gestor documental, qué herramienta de redacción y qué asistente jurídico se contratan, y pedir por escrito dónde residen los datos y si el proveedor entrena con ellos antes de firmar cualquier alta.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa de roles sitúa a R1 en riesgo medio. No es un hallazgo sobre un despacho concreto, sino una estipulación de la firma tipo: aplica las mismas tres preguntas de siempre —si toca decisiones sobre personas, si el resultado sale del despacho, si alguien lo revisa antes de firmarlo— y en este puesto las respuestas no empujan todas en la misma dirección. Sí decide sobre personas —contratación, evaluación, asignación de casos—, pero lo que redacta con IA no siempre sale del despacho, y aquí aparece la asimetría propia del cargo: él es quien suele revisar el trabajo ajeno, mientras que lo suyo rara vez pasa por otro socio antes de moverse. Esa falta de un segundo par de ojos sobre su propio trabajo es lo que impide bajar el riesgo a bajo, aun cuando no todo lo que produce llega a un tercero.

Aprendizajes individuales

Lo que este puesto necesita, y que no comparte con los otros tres: primero, cómo montar la gobernanza interna de IA del despacho —qué herramientas se contratan, con qué condiciones de residencia de datos y entrenamiento, y a quién se pide el DPA antes de dar de alta un asistente jurídico o un gestor documental—. Segundo, cómo diseñar el circuito de revisión que falta sobre su propio trabajo: nombrar a otro socio, o a un comité breve, que revise sus informes de gestión y sus piezas de marketing antes de firmarlas, en vez de asumir que su cargo sustituye esa revisión. Tercero, qué evidencia dejar por escrito de qué se generó con IA y quién lo aprobó, porque es la persona a la que corresponde poder mostrar ese registro si el despacho tiene que acreditar sus prácticas. Ninguno de estos tres aprendizajes tiene sentido en R2, R3 o R4: son de quien decide sobre el despacho entero, no sobre un expediente o un escrito concreto.

Itinerario

Módulos N1, N4 y N5, con este orden y motivo: primero N1, porque antes de decidir qué se contrata hace falta entender qué exige realmente el marco normativo sobre alfabetización en IA y qué no exige. Después N4, centrado en diseñar el circuito de supervisión que hoy falta sobre su propio trabajo —no solo sobre el de sus asociados—. Cierra N5, con el registro de evidencias: qué se generó con IA, con qué herramienta y quién lo revisó, que es la base de cualquier acreditación futura del despacho frente a un cliente o una aseguradora de responsabilidad civil.

R2 — Abogado procesal

Especificaciones del puesto

El abogado procesal lleva los asuntos que van a juzgado: recursos, demandas, contestaciones y escritos de trámite, siempre con un plazo procesal encima. Investiga jurisprudencia y normativa aplicable, construye la argumentación del escrito y lo firma antes de presentarlo. A diferencia del asesoramiento, su trabajo no se queda dentro del despacho ni pasa sistemáticamente por otro abogado: la firma del propio letrado suele ser el único filtro entre el borrador y el juzgado, sobre todo cuando el plazo aprieta.

Dónde entra la IA en sus tareas

En la investigación jurisprudencial, R2 recurre a asistentes jurídicos especializados como vLex Vincent AI, Aranzadi La Ley (Allegra) o Lefebvre GenIA-L, que según su propia documentación comercial señalan en qué fuente se apoya cada respuesta —Allegra indica de dónde procede y GenIA-L enlaza sus notas a las fuentes originales—, pero eso no sustituye abrir la sentencia citada y comprobar que dice lo que la herramienta afirma que dice. Para el primer borrador del escrito, usa tanto esos mismos asistentes jurídicos como redactores generalistas de propósito general —Microsoft 365 Copilot o el asistente de Bigle Legal—, con una diferencia de riesgo relevante entre unos y otros: los generalistas no están entrenados sobre fondo documental jurídico verificado y son más propensos a inventar una cita con apariencia perfectamente plausible.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa sitúa a R2 en riesgo alto, junto con el marketing del despacho, y por el mismo motivo estructural: es de los pocos puestos donde las tres preguntas del criterio empujan a la vez en la misma dirección. El escrito no se queda en el despacho, se presenta directamente ante un juzgado; afecta, aunque sea indirectamente, a la posición del cliente y de la contraparte; y la revisión que existe es nominal más que real, porque quien firma es el mismo abogado que redactó con la IA, bajo la presión de un plazo que no perdona. Esa combinación —salida directa, sin un segundo filtro efectivo, con el plazo empujando a no contrastar cada cita— es exactamente el patrón detrás de los casos judiciales españoles ya documentados en el análisis del sector: no una mala praxis deliberada, sino la ausencia de un contraste antes de firmar.

Aprendizajes individuales

Lo propio de este puesto, que no comparten los otros tres: un protocolo de verificación de cada cita jurisprudencial antes de incluirla en el escrito —abrir la sentencia en el repositorio oficial o en la base de datos contratada, no fiarse de que la IA la resuma bien—, porque es la única defensa real cuando el margen de revisión ajena es nominal. Segundo, cómo distinguir cuándo usar un asistente jurídico especializado, que al menos cita su fuente, frente a un redactor generalista sin entrenamiento sobre fondo jurídico verificado, y qué tipo de tarea justifica cada uno. Tercero, cómo gestionar la presión del plazo procesal sin que esa presión sea la excusa para saltarse el contraste: qué comprobaciones son innegociables incluso con el reloj corriendo, y cuáles se pueden delegar sin riesgo. Ninguno de estos tres aprendizajes tiene el mismo peso en R1, R3 o R4, porque ninguno de ellos firma un escrito que sale directo a un juzgado.

Itinerario

Módulos N1, N2 y N4, en este orden: primero N1, la base sobre qué exige realmente el marco normativo de alfabetización en IA a quien la opera por cuenta del despacho. Después N2, el más extenso para este puesto, sobre cómo falla por defecto la IA generativa al citar jurisprudencia —inventa sentencias con apariencia real, mezcla resoluciones distintas, data mal una cita— porque es el fallo que más veces ha llegado a un juzgado. Cierra N4, centrado en construir un hábito de contraste antes de firmar que no dependa de que alguien más lo revise, precisamente porque en este puesto esa segunda revisión no siempre existe.

R3 — Abogado de asesoramiento

Especificaciones del puesto

El abogado de asesoramiento trabaja sobre expedientes de cliente que no van a juzgado: revisa y resume contratos, redacta cláusulas y emite dictámenes sobre situaciones concretas —una operación societaria, una duda laboral, una cláusula que el cliente quiere entender antes de firmar—. A diferencia del procesal, lo que produce pasa habitualmente por el socio de área antes de salir hacia el cliente, y el destinatario final no es un juzgado sino la propia empresa o persona que ha contratado el asesoramiento.

Dónde entra la IA en sus tareas

Para resumir contratos y expedientes, R3 usa el gestor documental del despacho —LexON DocsIA o NetDocuments, según la herramienta contratada— apoyado en su función de resumen automático, y también asistentes generalistas como Microsoft 365 Copilot cuando el resumen es más libre. Para redactar cláusulas y dictámenes recurre a los mismos redactores generalistas o al asistente de Bigle Legal. La tarea que más riesgo concentra en este puesto no es la redacción en sí, sino el paso previo: para resumir un contrato o un expediente con una herramienta de IA generalista, antes hay que decidir qué parte de ese contenido puede entrar en el cuadro de texto y qué parte no, porque no todas las herramientas ofrecen la misma garantía sobre dónde residen los datos ni sobre si se usan para reentrenar el modelo.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa sitúa a R3 en riesgo medio. Aplicando el mismo criterio de siempre: lo que produce afecta, aunque sea indirectamente, a la posición contractual del cliente, y el resultado sale del despacho hacia ese cliente, dos factores que por sí solos empujarían hacia arriba. Lo que mantiene el riesgo en medio y no en alto es el tercer factor: en la firma tipo, el trabajo de R3 pasa habitualmente por el socio de área antes de enviarse, un filtro que en R2 no existe de forma sistemática. Esa revisión previa es justamente la variable que, según el propio criterio del mapa, más mueve el riesgo real de un puesto a otro.

Aprendizajes individuales

Lo propio de este puesto: primero, un criterio claro y aplicable de qué contenido de un expediente de cliente puede pegarse en una herramienta de IA generalista y qué contenido —datos identificativos, cifras económicas sensibles, información de terceros ajenos al expediente— no debe entrar sin anonimizar antes, porque el secreto profesional se extiende a "todos los hechos o noticias" conocidos por razón de la actuación, sin límite temporal [HN-21] [HN-19]. Segundo, cómo contrastar una cláusula generada por IA contra la voluntad real expresada por el cliente antes de proponerla, en vez de aceptar la redacción por su apariencia correcta. Tercero, cuándo escalar al socio de área en vez de dar por bueno el filtro de la revisión rutinaria, distinguiendo qué tipo de dictamen justifica ese paso adicional y cuál no. Ninguno de estos tres aprendizajes coincide con los de R2: aquí el problema no es un plazo procesal, es qué información de cliente puede salir del despacho hacia una herramienta externa.

Itinerario

Módulos N2, N3 y N4, en este orden: primero N2, sobre cómo falla la IA generativa al resumir o redactar sobre un expediente —omite matices, generaliza cláusulas que deberían ser específicas—, porque es el fallo que más directamente afecta a la calidad de lo que llega al cliente. Después N3, el más extenso para este puesto, centrado en confidencialidad y secreto profesional: qué se puede pegar en una herramienta externa y qué no. Cierra N4, sobre cómo aprovechar bien el filtro del socio de área que ya existe en la firma tipo, en vez de darlo por sentado como una garantía automática.

R4 — Paralegal o documentación

Especificaciones del puesto

El paralegal, o quien lleva documentación, mantiene ordenado el fondo documental del propio despacho: localiza escritos y correos de un asunto abierto, indexa expedientes nuevos en el gestor documental y prepara el material que un abogado le pide para un caso concreto. No redacta escritos que se presentan ante un tercero ni toma ninguna decisión sobre el fondo del asunto: entrega lo que localiza al abogado del caso, que es quien lo revisa antes de usarlo. Es, de los cuatro roles de esta serie, el que menos decide y el que menos produce hacia fuera del despacho — pero también el que más volumen de expedientes distintos toca a lo largo de un mismo día.

Dónde entra la IA en sus tareas

La IA entra en este puesto sobre todo a través del gestor documental del despacho: Lefebvre LexON con su módulo DocsIA, o NetDocuments, según cuál esté contratado. La tarea diaria es indexar documentos nuevos —escritos, correos, anexos— y usar la búsqueda asistida por IA para localizar algo dentro del fondo documental propio, no en jurisprudencia pública. A diferencia de R2 y R3, este puesto casi no genera texto nuevo con IA generativa: su trabajo es organizar y encontrar, no redactar ni resumir para un cliente. Precisamente por eso, el riesgo que introduce esta herramienta no está en lo que produce, sino en cómo queda organizado el acceso: DocsIA indexa y enriquece los documentos del despacho sin aclarar del todo si ese proceso reentrena el modelo subyacente, lo que hace más relevante todavía separar bien qué asuntos puede ver cada usuario del gestor.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa sitúa a R4 en riesgo bajo. Con el mismo criterio de siempre: no decide sobre nadie —ni sobre clientes, ni sobre compañeros—, lo que localiza o indexa no sale del despacho, y el abogado del caso revisa lo que se le entrega antes de usarlo. Las tres respuestas coinciden en la misma dirección, y por eso es el único de los cuatro roles de esta serie con riesgo bajo. El volumen de expedientes de cliente distintos que pasa por sus manos a lo largo de un día no cambia esa conclusión — ese volumen decide qué módulo necesita, sobre todo el de confidencialidad, pero no sube el nivel de riesgo del puesto, porque el riesgo se mide por las tres preguntas del criterio, no por cuánta información se maneje.

Aprendizajes individuales

Lo propio de este puesto: primero, cómo funciona la muralla de permisos dentro del gestor documental —qué asuntos con conflicto de interés deben quedar aislados entre sí, y cómo comprobar que la IA de búsqueda del gestor no salta esa barrera al indexar o al sugerir resultados—. Segundo, un criterio simple para decidir qué metadatos de un documento nuevo se pueden dejar que la herramienta enriquezca automáticamente y cuáles conviene revisar a mano antes de indexar, dado que la ley obliga a "hacer respetar el secreto profesional a sus colaboradores y asociados, así como al personal correspondiente y demás personas que cooperen con él en su actividad profesional" [HN-21], y este puesto es precisamente ese personal. Tercero, qué preguntar antes de que el despacho amplíe el gestor documental a un módulo nuevo de IA: dónde queda alojado el expediente y si el contrato recoge devolver o suprimir los datos al terminar la relación con el proveedor. Ninguno de estos tres aprendizajes coincide con los de R1, R2 o R3: aquí no hay escrito que firmar ni cliente al que responder, hay un fondo documental que administrar bien.

Itinerario

Módulos N1, N3 y N5, en este orden: primero N1, la base común sobre qué exige el marco normativo de alfabetización en IA a cualquier persona que la opere por cuenta del despacho, sin excluir a quien no redacta. Después N3, el más extenso para este puesto, sobre confidencialidad y secreto profesional aplicado a permisos y muralla de información, porque es donde vive el riesgo real de este rol pese a su nivel bajo. Cierra N5, sobre evaluación y trazabilidad: dejar constancia de qué se indexó, cuándo y con qué herramienta, un registro que sostiene después tanto a R1 como al propio despacho si hay que acreditar sus prácticas.

R5 — Administración y facturación

Especificaciones del puesto

R5 sostiene el día a día administrativo del despacho: agenda de citas, correspondencia con clientes y proveedores, preparación y envío de facturas, y el resto de gestiones que permiten que los abogados se dediquen a los asuntos. No lleva el fondo documental de los expedientes —esa es la función de R4— ni redacta nada que un cliente vaya a firmar o que se presente ante un tercero fuera del propio circuito administrativo. De los siete roles del mapa, es el que menos contacto tiene con el contenido jurídico del trabajo, aunque sí maneja, en cada factura y en cada correo, un dato de cliente real: su nombre, un importe, a veces el concepto del servicio prestado.

Dónde entra la IA en sus tareas

La IA entra en este puesto sobre todo a través de redactores generalistas de propósito general, con Microsoft 365 Copilot como el más habitual en un despacho de este tamaño, para dos tareas concretas: redactar correos de gestión —recordatorios de pago, confirmaciones de cita, respuestas a consultas administrativas— y convertir unas líneas sueltas en el texto descriptivo de una factura o de una nota de gastos. No se usa para tomar ninguna decisión sobre el fondo de un asunto: es apoyo de redacción de trámite, no de criterio jurídico.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa sitúa a R5 en riesgo bajo, junto con R4, y por el mismo motivo estructural pero en sentido inverso al de R2 o el marketing: las tres preguntas del criterio apuntan a la baja al mismo tiempo. No decide sobre nadie, lo que produce rara vez sale del despacho —y cuando sale es facturación rutinaria, no una pieza que comprometa al despacho frente a un tercero— y existe revisión antes de enviar cualquier comunicación. Es la combinación de circunstancias contraria a la de los puestos de riesgo alto: aquí ninguna de las tres respuestas empuja hacia el riesgo, sino que las tres lo contienen.

Aprendizajes individuales

Lo propio de este puesto, que no comparten los otros seis: primero, un criterio simple para decidir qué puede entrar en un redactor generalista de propósito general y qué no, porque una factura o un correo de gestión llevan un dato de cliente real que sale del despacho en cuanto se pega en una herramienta que no es la contratada. El deber de guardar secreto profesional alcanza expresamente "al personal correspondiente y demás personas que cooperen" con el despacho en su actividad [HN-21], y R5 es exactamente ese personal, aunque nunca abra un expediente completo. Segundo, una comprobación breve antes de enviar cualquier correo o factura redactados con IA: que el importe, la fecha y el nombre sean los que corresponden al asunto real, no los que la herramienta ha completado por su cuenta al generar el texto. Ninguno de los dos aprendizajes pesa igual en R2 o R3, porque ninguno de ellos maneja el volumen de datos administrativos sueltos que pasa por este puesto cada día.

Itinerario

Módulos N1 y N3, en este orden: primero N1, la base común sobre qué exige el marco normativo de alfabetización en IA a quien la opera por cuenta del despacho, sin excluir a quien no redacta escritos jurídicos. Cierra N3, sobre confidencialidad y secreto profesional, el módulo con más peso real para este puesto pese a su riesgo bajo: qué dato administrativo puede pegarse en una herramienta abierta y cuál no, y por qué una factura corriente también es información del cliente.

R6a — Marketing interno

Especificaciones del puesto

R6a custodia la marca del despacho hacia fuera: escribe publicaciones para la web, notas de prensa y contenido para redes, y en muchos casos también gestiona el calendario editorial y la relación con los socios que aportan el material —un caso cerrado, una novedad normativa, un reconocimiento del despacho. Es persona del despacho, sujeta al mismo secreto profesional y a la misma deontología que cualquier abogado de la firma, aunque su trabajo no sea jurídico. En firmas de 8 a 14 personas rara vez existe como puesto puro: suele compartirse con administración o asumirlo directamente un socio, con frecuencia el mismo que ocupa R1.

Dónde entra la IA en sus tareas

R6a usa asistentes generalistas de propósito general —el mismo tipo de herramienta que otros puestos del despacho, como Microsoft 365 Copilot— para producir el primer borrador de una publicación a partir de un caso, una sentencia relevante o un simple titular que le pasa un socio. Es la tarea donde más rinde la IA generativa en todo el despacho, porque produce volumen de contenido en poco tiempo, y a la vez la que más vigilancia exige, porque ese contenido sale publicado con la firma del despacho sin pasar por ningún filtro procesal ni contractual que lo detenga antes.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa sitúa a R6a en riesgo alto, al mismo nivel que R2 y por el mismo motivo estructural: el contenido que produce afecta a la reputación del despacho y a la información de clientes reales que queda publicada, sale del despacho por definición —es su función— y la revisión que existe depende del despacho: en los más pequeños la asume el mismo socio que ha redactado la pieza, sin un segundo par de ojos que la contraste antes de publicar.

Aprendizajes individuales

Lo propio de este puesto: primero, un criterio claro sobre qué puede y qué no puede entrar en un prompt cuando el material de partida es un expediente real del despacho, porque pedirle a un asistente que resuma "el caso que ganamos la semana pasada" para convertirlo en contenido público es, en sí mismo, sacar información de cliente fuera del circuito habitual del asunto. Segundo, una lista de comprobación deontológica breve que repasar antes de publicar cualquier pieza generada con IA, en lugar de fiarse de una lectura libre del texto que entrega la herramienta: que no incite al pleito, que no prometa un resultado y que no identifique a un cliente sin su autorización escrita, el límite que la norma fija literalmente al prohibir "la referencia a clientes sin su autorización escrita" [HN-08]. Tercero, verificar contra el expediente real toda afirmación de resultado que aparezca en el texto generado —un importe, un plazo, un desenlace— antes de dejarla pasar, porque la IA tiende a redondear o a mejorar el dato si nadie se lo impide. Ninguno de los tres aprendizajes tiene el mismo peso en R1, R2, R3 o R4: ninguno de ellos publica contenido dirigido al público en general con la marca del despacho por delante.

Itinerario

Módulos N1, N2, N3, N4 y N5, con el mayor desarrollo en N2 y N4: primero N1, la base común sobre qué exige el marco normativo de alfabetización en IA a quien la opera por cuenta del despacho. Después N2, sobre cómo falla por defecto la IA generativa al redactar contenido público —tiende a prometer resultados y a nombrar casos concretos si no se le pide lo contrario—, porque es el fallo que más directamente compromete a este puesto. Sigue N3, sobre qué dato de expediente puede convertirse en contenido público y cuál no. N4 cierra con el hábito de contraste antes de publicar, no solo antes de firmar, adaptado a este puesto: la lista de comprobación deontológica y la verificación de resultados de los dos aprendizajes anteriores. N5 completa el itinerario con el registro de qué pieza se generó con IA y quién la revisó, la evidencia que sostiene después al despacho si hay que acreditar su práctica.

R6b — Marketing externalizado

Especificaciones del puesto

R6b no es una persona del despacho: es el modelo en el que el despacho contrata a una agencia externa para producir y programar el contenido de marketing —web, redes, boletines— que se publica con la marca de la firma. Quien sí forma parte del despacho, y a quien se refiere esta ficha, es el supervisor interno que aprueba ese contenido antes de que salga: un socio o un gerente, según el tamaño del despacho, con frecuencia la misma persona que en el modelo interno ocuparía R6a. Su trabajo no es redactar, sino decidir si lo que entrega la agencia puede salir o hay que devolverlo.

Dónde entra la IA en sus tareas

La agencia usa herramientas de IA generativa para redactar y programar el contenido, pero eso ocurre fuera del despacho y fuera del control directo del supervisor. Donde entra la IA en las tareas de R6b es en la revisión: el supervisor recibe piezas ya redactadas, a veces con indicación de que se generaron con ayuda de IA y a veces sin ella, y tiene que decidir si las aprueba sin haber participado en su elaboración ni tener visibilidad directa de qué herramienta las produjo, salvo que lo pregunte de forma expresa.

Nivel de riesgo y por qué

El mapa sitúa a R6b en riesgo alto, al mismo nivel que R6a, con una diferencia de fondo que justifica que sea una ficha aparte y no una variante de la anterior. El artículo 4 alcanza a "su personal y demás personas que se encarguen en su nombre" del funcionamiento y la utilización de sistemas de IA [HN-04], lo que incluye a un proveedor externo que opere IA por cuenta del despacho: contratar fuera la redacción no traslada fuera la responsabilidad sobre lo que se publica con la marca del despacho. Y a diferencia de R6a, donde al menos existe la posibilidad de que quien redacta y quien revisa coincidan y se corrija sobre la marcha, aquí la revisión no existe por defecto: hay que construirla, porque quien redacta ni siquiera es plantilla del despacho ni está sujeto a su circuito interno de aprobación habitual.

Aprendizajes individuales

Lo propio de este puesto, que no comparte con R6a porque no redacta, sino que audita y aprueba: primero, cómo auditar a la agencia antes de contratarla o al renovar el contrato —qué herramientas de IA usa para producir contenido, si esas herramientas entrenan sus modelos con los datos que el despacho le entrega, y dónde residen esos datos mientras dura el encargo—. Segundo, qué exigir por contrato con esa agencia, incluida una cláusula de encargado de tratamiento que ofrezca garantías suficientes conforme al reglamento europeo de protección de datos [HN-15] y que mencione expresamente el uso de IA en la relación, porque un contrato de servicios genérico que no lo contemple no basta. Tercero, un protocolo corto de repaso para dar el visto bueno a una pieza que llega ya redactada, sustituyendo la lectura libre del texto por una serie fija de puntos —resultado prometido, cliente identificable, tono— que comprobar siempre antes de que salga con el nombre del despacho por delante. Cuarto, qué evidencia pedirle a la agencia para dejar constancia en el expediente del despacho: qué pieza generó IA, con qué herramienta y quién la aprobó por parte de la agencia antes de enviarla.

Itinerario

Módulos N1, N2, N3, N4 y N5, con el mayor desarrollo en N4 y N5: primero N1, la base común sobre qué exige el marco normativo de alfabetización en IA a quien opera estos sistemas por cuenta del despacho, agencia externa incluida, aunque a quien forma el módulo sea al supervisor. Después N2 y N3, más breves para este puesto que para R6a porque el supervisor no redacta con IA ni pega expedientes en un prompt, pero sí necesita entender cómo falla por defecto la IA generativa y qué dato de cliente no debería nunca llegar a la agencia para revisar con criterio, no a ciegas, lo que le entregan. N4 se extiende con el protocolo de auditoría de la agencia y las cláusulas de referencia para el contrato, el bloque más propio de este puesto. Cierra N5, sobre qué evidencia pedir y archivar para que el despacho pueda acreditar, si hace falta, qué se publicó, con qué herramienta y quién lo aprobó.